Press Releases / A la luz de la creciente violencia “think tank” hace un llamado al gobierno del Reino Unido para que implemente nuevas estrategias para tratar la crisis de drogas afgana
ICOS COMUNICADO DE PRENSA
21 DE NOVIEMBRE DEL 2005



A la luz de la creciente violencia “think tank” hace un llamado al gobierno del Reino Unido para que implemente nuevas estrategias para tratar la crisis de drogas afgana


Gran Bretaña debería respaldar la producción de opio con fines medicinales en Afganistán


Gran Bretaña ha invertido millones en una fracasada estrategia de drogas en Afganistán – más dinero será destinado a la misma estrategia en los próximos años


El propósito del “think tank” daría una vuelta al problema de opio afgano: en lugar de ser destruido, la cultivación de amapola debería estar bajo el control del gobierno para la producción de medicinas esenciales


“Un sistema de opio bajo una licencia controlada en Afganistán, crearía una situación ideal para el fortalecimiento de la seguridad, el desarrollo de una democracia estable y un estado de derecho,” dice el Director


LONDRES – A la luz de la creciente violencia e inestabilidad y el fracaso de las actuales estrategias antidrogas implementadas en Afganistán para lograr resultados efectivos, ICOS, un “think tank” internacional en temas de política internacional de drogas con operaciones en Afganistán, hace hoy un llamado al gobierno del Reino Unido para que reevalúe las políticas antidrogas que está implementando actualmente en este país. Desde 2001, el Reino Unido es el país líder de la coalición internacional en temas antidrogas.

En una reunión de alto nivel en Chatham House, en Londres, el “think tank” ha presentado los resultados de su estudio de viabilidad sobre un sistema de licencia con el fin de cultivar opio para la producción de analgésicos como la morfina y la codeína. Bajo un sistema de licencia, el gobierno afgano controlaría la cultivación de amapola para la producción de analgésicos derivados de opio, en lugar de intentar destruirla.

“Es completamente irrealista cualquier intento en acabar con el cultivo que representa hasta el 60 por ciento de la economía del país,” dijo Emmanuel Reinert, Director Ejecutivo del ICOS.

El Consejo dijo que los resultados del informe muestran que una licencia para el opio afgano constituye una respuesta apropiada para el problema de las drogas – cuando la actual respuesta militarizada es ineficaz e incrementará la inestabilidad en la joven democracia.

“Es una ilusión creer que el objetivo de la reconstrucción de Afganistán se alcanzaría con el uso de la fuerza contra los agricultores de opio afganos”, dijo Reinert. “La producción de opio bajo una licencia daría una solución eficaz a Afganistán y, aunque la estrategia actual comparta el mismo objetivo final de estabilidad económica y democracia para Afganistán, dicha estrategia está completamente errada a la hora de responder con violencia contra el pueblo afgano. ¿Cómo se puede desear lograr estabilidad y ganar el apoyo de los agricultores para un nuevo Afganistán a través de la destrucción de los cultivos que dan sustentos a sus familias?”

Dado el hecho que el cultivo de amapola equivale al 60 por ciento del PIB del país, el informe señala que el problema representa un importante problema económico para el país y consecuentemente ya no se pueda considerarlo únicamente como un tema de política de drogas.

“Una crisis económica no se puede resolver por medio de la implementación de estrategias antidrogas militaristas y agresivas“, dijo Reinert. “Actualmente, la evaluación de estrategias de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) está equivocada porque está apoyando dichas soluciones.”

“Es la responsabilidad del Reino Unido como país líder en materia de política de drogas de examinar de una manera seria todas las posibilidades de contrarrestar la cultivación masiva de drogas ilícitas en Afganistán,” dijo Raymond Kendall, ex Secretario General de INTERPOL, quien habló durante la reunión sobre las implicaciones de seguridad para un sistema de opio bajo una licencia. “A la luz del fracaso de la política de drogas actual, el Reino Unido debe poner en tela de juicio el enfoque que está adoptando y reorganizar sus prioridades si hace falta. Las intenciones son buenas pero el método es completamente erróneo.”

La seguridad, el Estado de Derecho y el establecimiento de un sistema de control: un desafío enorme en Afganistán
El informe concluye que la seguridad y un sistema de control son grandes desafíos que enfrenta Afganistán, pero que un sistema de licencia podría de hecho generar las condiciones justas para la creación de una democracia fructuosa y el fortalecimiento de un Estado de Derecho.

“Un sistema de opio bajo una licencia controlada requeriría un rígido sistema de control y un Estado de Derecho fuerte, pero a la vez parece que proveería las condiciones justas y el clima propicio para desarrollar estos requisitos,” dijo el señor Kendall.

“Dados los resultados del estudio hasta el momento, mi análisis como ex agente de policía, sería que el sistema de control necesario para implementar la actual estrategia militarizada de política de drogas costaría probablemente más de lo necesario bajo un sistema de licencia, donde se cuenta con el apoyo de los agricultores y las comunidades.”

El informe del ICOS indica que un sistema de licencia fortalecería el Estado afgano en lugar de debilitarlo porque preservaría los sustentos de los agricultores.

“Hacer la guerra contra las drogas en Afganistán es una estrategia peligrosa de adoptar,” dijo el señor Kendall. “Privar a la gente de sus sustentos seguramente creará conflicto. Sería infructuoso para las Fuerzas Armadas británicas convertirse en los enemigos del pueblo afgano – una respuesta militar para este asunto económico y social muy probablemente podría causar un conflicto entre las Fuerzas Armadas británicas y los agricultores afganos – algo que por supuesto deberíamos evitar.”

Conversaciones con los agricultores
“De nuestras conversaciones con los agricultores y otros afganos involucrados en el tráfico de drogas en Afganistán, aprendimos que esta gente sólo está implicada en el tráfico de drogas por necesidad,” dijo Reinert. “Está demostrado que si los agricultores y traficantes tuvieran una elección, preferían un ingreso legal sobre un ingreso ilegal.”

Voltear el paradigma: es una cuestión de desarrollo, no de una guerra contra las drogas
Emmanuel Reinert, Director Ejecutivo del ICOS, dijo que las estrategias de desarrollo deben jugar un papel de creciente importancia dentro de la política de drogas en Afganistán.

“Las drogas y el desarrollo están profundamente entretejidos en Afganistán. Cualquier estrategia de drogas debe dotar el país con soluciones para el desarrollo – Hay que tener los dos asuntos juntos. Las estrategias actuales que han sido iniciadas y adoptadas por el Ejército y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito están enfocando el problema a partir de un paradigma equivocado. La respuesta de la política de drogas en Afganistán debe estar bajo el control de la comunidad de organizaciones de desarrollo, que son capaces de tener buenas relaciones en el trabajo con las comunidades afectadas.

El Consejo dijo que un sistema de licencia para la producción de opio proveería a Afganistán una estrategia de desarrollo, no sólo porque daría nuevos sustentos legales al país, sino también porque ofrecería a Afganistán una oportunidad única para entrar en la economía mundial a través del suministro de un medicamento esencial en el tratamiento de dolores.

Fondos públicos despilfarrados en enfoques ineficaces
“Enormes sumas de dinero público se gastaron desde 2001 en políticas fracasadas,” dijo Reinert. “Si se invirtiera tan sólo una parte de los 55 millones de libras que Gran Bretaña gastó sólo en 2005 en políticas antidrogas para la creación de un sistema de licencia para la producción de medicinas, el pueblo de Afganistán tendría una oportunidad para escapar del círculo vicioso en el que se encuentra.”

En septiembre la Doctora Kim Howells, Ministra de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth, declaró que el Reino Unido destinaría 270 millones libras a los esfuerzos antidrogas para los próximos tres años. También recientemente se anunció que el Reino Unido mandará 2000 soldados a Afganistán para formar parte de las operaciones antidrogas.

Afganistán podría producir analgésicos esenciales
Bajo un sistema de licencia, se utilizaría el opio afgano para la producción de analgésicos esenciales como la morfina y la codeína que podrían ayudar a millones de personas, especialmente en países en vía de desarrollo que están muriendo innecesariamente en dolor por no tener acceso a ellos. La Organización Mundial de Salud estimó que en el año 2015 habrá 10 millones casos de cáncer cada año en el mundo en vía de desarrollo.

Sólo siete países consumen el 77 por ciento de la morfina disponible en el mundo (Los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, España, Italia, Australia y Japón). Mientras tanto, los países en vía de desarrollo que forman el 80 por ciento de la populación del mundo, sólo tienen acceso a 6 por ciento de la morfina disponible mundialmente. Muchos gobiernos no son capaces de proveer tratamiento al creciente número de pacientes con SIDA o cáncer. La universidad de Toronto, que participó en el informe del ICOS, estimó que incluso en los siete países con mayor consumo de morfina, solamente un mero 24 por ciento de las necesidades para tratar dolores es satisfecho.

Una licencia proveería una alternativa para la actual estrategia que está fracasando
“Los enfoques actuales del problema de opio en Afganistán están fracasando como muestran los datos presentados por la ONUDD en agosto este año,” dijo Reinert. “La economía de las drogas se encuentra claramente fuera del control de la actual estrategia de control de drogas. Este enfoque tiene que ser reconsiderado integralmente.”

Según los datos presentados por la ONUDD, Afganistán produjo en 2004 el 87 por ciento de la oferta de opio ilegal en el mundo, con una cosecha de 4100 toneladas. Esto ocurrió a pesar de severos programas de erradicación en muchas provincias. 365000 familias – 3.5 millones de afganos – están involucradas en el comercio de opio, que representa el 60 por ciento del PIB afgano. Este opio luego termina en las calles de Europa como heroína – se piensa que el 90 por ciento de las drogas encontradas en las calles británicas tiene su origen en Afganistán.

El Reino Unido cultiva Opio para Medicinas
El Reino Unido se encuentra entre los países que ya cultivan opio para la producción de analgésicos derivados del opio como la morfina y la codeína. Otros países incluyen Francia, España, Australia, India y Turquía.

“Si los agricultores del Reino Unido o de Francia pueden beneficiar de un sistema semejante, ¿por qué no podrían los agricultores afganos hacer lo mismo?” se preguntó Reinert.