La Crisis Afgana
El último atentado terrorista en el sur de Afganistán reafirma de nuevo la profundidad de la crisis de seguridad en el país. Sin embargo, no es sólo la fuerza de los talibanes y otros grupos insurgentes lo que pone en peligro el futuro del país surasiático. La creciente división en la OTAN profundiza la crisis de una manera sin precedentes. Dividida entre los países miembros que sufren lo peor de los combates en el sur del país y los que están desplegados en las zonas más seguras, la Alianza Atlántica no sólo pone en riesgo su propia existencia y credibilidad, sino el futuro de la democracia en Afganistán y la región vecina. Según la Constitución afgana, el presidente Karzai tiene que convocar elecciones presidenciales antes del 21 de abril del año que viene. Sin embargo, actualmente en muchas partes del país la OTAN no puede asegurar la seguridad necesaria para la celebración de dichas elecciones, convirtiendo la promesa de democracia en una cáscara vacía para el pueblo afgano. Si la OTAN no puede llegar a restablecer la seguridad, el asunto tiene que volver a la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU y tendremos que encontrar soluciones diferentes para salir de la crisis.
Jorrit Kamminga, investigador en el sur de Afganistán. Consejo de Senlis
|