Press Releases / INFORME DA LUZ VERDE A LA PRODUCCIÓN DE OPIO BAJO LICENCIA CONTROLADA EN AFGANISTÁN PARA MEDICINAS ESENCIALES

ICOS COMUNICADO DE PRENSA
26 DE SEPTIEMBRE DEL 2005


INFORME DA LUZ VERDE A LA PRODUCCIÓN DE OPIO BAJO LICENCIA CONTROLADA EN AFGANISTÁN PARA MEDICINAS ESENCIALES

Una “Hoja de Ruta” hacia la estabilidad: opio bajo licencia contribuirá a poner fin a la crisis afgana de drogas

Crearía oportunidades económicas por todo Afganistán y cubriría el déficit mundial de analgésicos

La próxima fase anunciada por ICOS:

- Investigará el desarrollo de una marca registrada especial para medicinas afganas

- Informe recomienda “una vía rápida” para establecer el Estado de Derecho.

- “Ventana de Oportunidades” se hace más estrecha a medida que los carteles de drogas toman posición de control, declara informe.


Kabul – Un nuevo estudio publicado hoy por ICOS, el principal “think tank” internacional en temas de política internacional de drogas, da luz verde a la producción de opio bajo licencia en Afganistán. El opio se utilizaría para la producción de medicinas esenciales como la morfina y la codeína, que beneficiarían a millones de personas en países en vía de desarrollo que actualmente sufren innecesariamente por no tener acceso a dichas medicinas.

El estudio concluye que un plan semejante contribuiría a poner fin a la crisis de drogas en Afghanistan y traería estabilidad al país. La producción bajo licencia controlada alejaría el cultivo de amapola del tráfico ilegal de drogas y lo pondría dentro del marco de la economía legal.

“Es una cuestión de convertir algo malo en algo bueno,” dijo Emmanuel Reinert, el Director Ejecutivo del ICOS. “La política actual de drogas en Afganistán ha fracasado por completo al no controlar la producción de opio y ha debilitado el desarrollo y los esfuerzos de seguridad.”

Una Oportunidad Excepcional para Afganistán:

“Ésta es una oportunidad excepcional para que Afganistán recupere el control sobre su futuro y su desarrollo económico,” dijo Gulalai Momand, Vice-Director para Afganistán del ICOS, originaria de la provincia de Nangarhar. “Un sistema de licencia no sólo ayudaría a los agricultores en Afganistán, haciéndoles menos dependientes de ayuda, sino también disminuiría la presión sobre el gobierno afgano para que ofrezca alternativas de sustitución para la producción de opio. Este estudio muestra que se puede utilizar un valioso recurso natural de una manera positiva para ayudar al mundo.”

Un “Mapa de Ruta” hacia Estabilidad:

La producción de opio bajo licencia controlada es una “hoja de ruta” hacia la estabilidad,” dijo Reinert. Advirtió que la política actual de erradicar los cultivos de amapola de los que dependen muchos agricultores, amenaza la futura paz y democracia de Afganistán después de 25 años de conflicto. “La erradicación es contraproductiva porque elimina las fuentes de sustento de los agricultores sin reemplazarlas haciendo que éstos pierdan confianza en el gobierno y en este caso regresaríamos a la misma situación que permitió a los Talibanes tomar control de Afganistán en el pasado.”

El estudio concluye que un sistema de licencia ayudaría a estabilizar la frágil democracia de Afganistán ofreciendo a agricultores afganos ingresos estables y permitiendo la producción de opio bajo licencia con fines medicinales para Afganistán. A pesar de los esfuerzos de erradicación, la producción ilícita de opio aún equivale aproximadamente a 50 por ciento del PIB del país. Por el momento, 100 por ciento del opio producido en Afganistán es convertido en drogas ilícitas que se vende en las calles de Europa, Asia y América.

Basado en Programas Parecidos de Licencias:

Programas similares de opio bajo licencia han funcionado con éxito en Australia, Francia, la India y Turquía durante las últimas décadas. En la India, por ejemplo, cada año un promedio de 130 000 agricultores están cultivando amapola de una manera legal.

Cuando Turquía pasó de producción ilegal a producción legal bajo una licencia, acuerdos de comercio preferencial fueron firmados con los Estados Unidos y la ONU, que requerían que los Estados Unidos comprase el 80 por ciento de todo su opio crudo a Turquía o a India. Parcialmente, el proyecto también fue subvencionado por Estados Unidos y la ONU.

El informe recomienda que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE, INCB por sus siglas en inglés) revele integralmente la estructura existente del mercado de opio para analizar mundialmente las verdaderas necesidades de analgésicos.

Un Déficit Global de Analgésicos:

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, existe un déficit de analgésicos esenciales, especialmente en los países en vía de desarrollo. Actualmente, sólo siete países consumen el 77 por ciento de las medicinas derivadas del opio – los Estados Unidos, El Reino Unido, España, Italia, Australia y Japón. La Universidad de Toronto, que redactó parte del informe, descubrió que incluso en estos países solo el 24 por ciento del alivio del dolor moderado a severo es satisfecho. Muchos países en vía de desarrollo, incluido Afganistán, tienen poco o ningún acceso a estas medicinas.

“Es una trágica ironía que el país que produce la mayor parte del opio en el mundo no tenga acceso a estas medicinas imprescindibles,” dijo Reinert.

La Segunda Fase: Una Propia Marca Registrada de Medicinas para Afganistán:

El Consejo ha lanzado una segunda fase del Estudio, que incluirá la exploración de posibilidades para un acuerdo entre países interesados en dar a Afganistán su propia marca de medicinas derivadas del opio y una posición internacional especial para la producción de opio.

”Para afrontar las circunstancias excepcionales de Afganistán, hay que buscar acuerdos especiales de comercio preferencial con los grandes mercados potenciales en Europa y Asia,” digo Reinert.

El Consejo dijo que la Segunda Fase incluiría investigación sobre posibles provisiones de amnistía para integrar a las partes interesadas en el sistema legal.

Una fuerte demanda de drogas ilegales compele a la comunidad internacional a hacer frente al problema:

“Debido a la demanda del consumo en países fuera de Afganistán, la comunidad internacional tiene la obligación de desarrollar y respaldar iniciativas que le den mayor poder de acción a Afganistán,” dijo Reinert.

El Consejo dice que va a consultar plenamente con gobiernos locales y tradicionales asi como y mecanismos de control para definir el papel que puedan jugar dentro de un sistema de licencia para el opio.

ICOS encargó y coordinó el estudio con expertos de grandes universidades e instituciones internacionales: Las universidades de Toronto, Calgary, Lisboa, Ghent, Wageningen, Kabul y el Instituto Británico de Derecho Internacional y Comparado participaron todos en el informe.

Las recomendaciones del informe incluyen:

ICOS recomienda que:

1 – Se desarrolle un “Sistema de Vía Rápida” (“Fast Track System”) para opio bajo una licencia controlada en Afganistán.

2 – Se determinen las mejores variedades de amapola para la implementación de una industria controlada de opio en Afganistán.

3 – Se construya una “cadena de valor” que beneficiará a los agricultores afganos y ofrece a la vez oportunidades para el negocio e ingresos para el gobierno de Afganistán.

4 – Se investiguen las posibilidades de acceso especial a mercados y de marcas registradas para la morfina y la codeína afgana.

5 – Se exploren los acuerdos de comercio preferencial entre Afganistán y posibles países para exportar el producto basado en los acuerdos de comercio especial que ya existen entre los Estados Unidos y la India y Turquía.

6 – Se establezcan estrictos sistemas de control para evitar la desviación hacia canales ilegales, a través de sistemas locales afganos.

7 – Se integren las partes interesadas en la economía del opio a través de provisiones de amnistía.

8 – Se desarrollen pautas adecuadas y justas para seleccionar a agricultores y campos para la producción de opio.

9 – Se solicite a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) que revele integralmente la estructura existente del mercado de opio con sus competidores importantes.

10 – Se organicen las prioridades de la política de drogas en Afganistán para poner la creación de sustentos alternativos y desarrollo en la vanguardia de dicha política, evitando así la creciente militarización de la política de drogas en Afganistán.

El informe concluye que:

1 – Hay un grave déficit de medicinas derivadas del opio en el mundo.

2 – Existe una base legal para el “Sistema de Vía Rápida” (“Fast-Track System”) con el fin de obtener una licencia de opio en Afganistán.

3 – La producción bajo licencia beneficiaría a los agricultores afganos y potencialmente podría ofrecer beneficios de una amplia gama que pertenecen al programa de una licencia.

4 – Un estricto sistema de control evitará la desviación de opio hacia el comercio ilícito de la heroína.

5 – Existe la posibilidad de desarrollar una marca registrada especial para la morfina y la codeína afgana que podría ser promovida por acuerdos de comercio preferencial, similares a los que ya existen entre los Estados Unidos y otros países productores de opio.